//“MUCHAS FAMILIAS VIVEN UN DUELO ABIERTO”

“MUCHAS FAMILIAS VIVEN UN DUELO ABIERTO”

Durante 2020 la pandemia no ha respetado a la iglesia, por lo que 4 sacerdotes han fallecido por este virus letal, sin que las familiares ni los propios párrocos puedan despedirse de ellos personalmente.

Para algunos padres esto es un duelo abierto y que ha tocado a cientos de laguneros y miles de mexicanos por no poder verlos y darles un adiós en compañía de sus seres queridos.

Aurelio González Rodríguez, sacerdote de la Diócesis de Torreón y párroco de la iglesia María Madre en la Flor de Jimulco, comentó, tras inaugurar un nuevo espacio de servicio Despedida Digna Covid, que los sacerdotes también son parte de esta humanidad y han sido tocados por el virus, por lo que varios hermanos han sido contagiados.

A la fecha, dijo, en la Diócesis de Torreón se reporta el deceso de 4 sacerdotes.

Declaró el padre Aurelio que tanto para sus familias como para los hermanos sacerdotes “solo reciben una urna con sus cenizas, quedándose todos con la triste  sensación de que no lo pudiste ver y despedirnos de ellos”.

Expresó que en la cultura mexicana es tradición expresar los sentimientos cuando un ser querido muere, hablarle y llorar en su presencia por su partida repentina.

Dijo el párroco de la iglesia María Madre que “lo único que queda es pedirle a Dios por ellos que siguen en un duelo abierto y que no han cerrado. “Todos tenemos a alguien contagiado por COVID-19, están hospitalizados o han fallecido”.

UNA CAPILLA HUMANITARIA

El padre Aurelio González compartió que al abrirse el espacio Despedida Digna Covid en Funerales Jorge Serna, ve una capilla humanitaria ante la tragedia que todos viven con la pandemia, la cual no tiene fin y que ha tomado a todos por sorpresa y que aún la sociedad no está lista para enfrentarla.

Opinó que el aporte que se tiene este nuevo servicio permite sanar un poco la salud emocional de todas las familias, al tener un espacio privado para ver a su ser querido por última vez, despedirse, hablarle y darle un último adiós en familia.

El párroco mencionó que las actuales restricciones establecidas por las autoridades sanitarias impiden tener un contacto directo con el ser querido en el momento que fallece, por lo que los obligan a separarse y no volverlo a ver.

“Este espacio es una capilla humanitaria y las personas las podrán ver, acercarse y despedirse de ella, y experimentar con el llanto el consuelo de Dios y es lo que se necesita”.

Platicó con tristeza que hoy en día ha sido común que cuando una persona se enferma por COVID-19 y, que entra al hospital, ya no lo vuelven a ver por semanas y si el desenlace es que muera, su cuerpo va directamente al panteón o es incinerado de inmediato, sin darle un beso o despedirse en forma privada de él.

“Las familias estamos viviendo duelos abiertos, teniendo un gran dolor de no haberlo visto más o despedirse del ser querido como parte de un proceso” de sanación.

Reportera especializada en el área de negocios en la Comarca Lagunera desde 1993 a la fecha, tiempo en el cual se han entrevistado a empresarios de varios sectores productivos, de instituciones educativas, investigadores y de gobierno relacionados con el sector empresarial regional. El acercamiento con asociaciones civiles y ecológicas han abierto una puerta para publicar sus actividades que realizan en bien de las comunidades y de la sociedad lagunera, al igual que el desarrollo de productos artesanales y con valor agregado para su comercialización dentro y fuera del país.