//GORDITAS DOÑA ALEJA, VISITA OBLIGADA EN NOMBRE DE DIOS

GORDITAS DOÑA ALEJA, VISITA OBLIGADA EN NOMBRE DE DIOS

Gorditas doña Aleja es un restaurante que tiene una gran tradición desde 1957 a la fecha y es un lugar obligado a visitar en el Pueblo Mágico de Nombre de Dios en Durango.
Esmeralda Martínez González es la heredera de un gran legado dado por su madre, la señora Alejandra González Serrano, mejor conocida por todos como Doña Aleja quien desde hace 43 se inició en la elaboración de gorditas de maíz con rellenos diversos que la destacan por su sazón muy especial.
Comentó que su mamá, doña Alejo, tiene apenas un año de haber fallecido, por lo que ella decidió dar continuidad a la preparación de gorditas y otros antojitos para el deleite de los duranguenses, visitantes nacionales y extranjeros.
En entrevista, relató que su mamá siempre le decía que la sazón de preparar guisos diversos, tamales, buñuelos y pan ranchero es gracias a la voluntad de Dios, por lo que muchos son quienes recomiendan visitar el lugar y probar sus antojitos.
Platicó que doña Alejo sufrió la perdida de su madre desde muy pequeña, situación que la dejó huérfana, pero que, al casarse nuevamente su padre, sufrió malos tratos de su madrastra, por lo que tuvo que aprender a vender todo tipo de productos, como naranjas, caña, entre otros, en Villa Unión, Durango.
Por ello, dijo que doña Aleja se casó a los 16 años con Ramón Martínez de oficio jornalero, por lo que se van a vivir a Nombre de Dios.
Buscando aprender y ayudar a su esposo, ya que tuvieron 13 hijos, doña Aleja le pidió a su suegra que le enseñara a elaborar pan ranchero, por lo que la alumna superó a la maestra, mostrando su gran don para la cocina, por lo que la receta se mejoró y ahí comenzó su aventura en la venta de alimentos a turistas que pasaban por la carretera cercana.
Relató Esmeralda que de ahí su madre empezó a elaborar de todo, desde tamales, buñuelos, pan ranchero, menudo, entre otros.
Gracias a su sazón y a las recomendaciones de boca en boca, pronto sus hijos se sumaron a la actividad y le ayudaban a elaborar los antojitos. Sin embargo, un día conoció a una señora que hacia gorditas y la convenció a que se cambiara de giro, ya que era muy matado el hacer diversos alimentos y que le enseñaría a elaborarlas.
Dijo que doña Aleja comenzó el negocio con 5 guisos en 1957: huevo con rajas verdes, picadillo, papas con chile rojo, frijoles con requesón y chicharon con salsa verde.
Apuntó que la canasta con gorditas se acaba pronto cuando iba a venderlas en la carretera a los viajeros, sin embargo, los clientes le pedían más y la seguían a su casa para que elaborará más. Por ello, su vivienda se convirtió pronto en el nuevo restaurante, en una pieza de una recámara de 5 metros por 5 metros.

SU FE EN DIOS
Esmeralda recuerda con alegría el trabajo realizado por su mamá durante más de 40 años, siendo ella también la más pequeña de los 13 hijos que tuvo doña Aleja, por lo que aseguró que “el éxito de su madre fue la constancia y su fe en Dios”.
Por ello, a un año de la muerte de ella, compartió que decidió dar continuidad al legado y al negocio que con tanto esfuerzo hizo por su familia.
Compartió a los laguneros que aún no visitan este Pueblo Mágico de Nombre de Dios que las gorditas que ella elabora con pequeñas, de maíz blanco y muy picosas, lo cual siempre sorprende a nacionales y extranjeros.
Indicó que las áreas de turismo municipales y estatales recomiendan a visitantes conocer las Gorditas de Doña Aleja cuando viajan a este destino turístico, lo cual agradeció y compartió que es más la gente de Durango quienes los visitan, pero que también lo hacen personas de otras entidades del país y extranjeros.
Hizo referencia que turistas de la India, Israel, China, Corea del Sur, Alemania, España o Francia, ya han probado su sazón en su pasó por la entidad, inclusive citó que le regalaban a su mamá platos o tazas de su país de origen, los cuales son exhibidos en una pared del negocio.
Actualmente el negocio ha crecido en su oferta de platillos, contando ahora con 15 guisados, se hacen gorditas de harina, burritos, quecas y los domingos venden menudo.
Los planes son ampliar el número de guisados, hacer tacos dorados y platillos para los niños.
Pidió a las direcciones de turismo les den folletería sobre la oferta turística de Durango, ya que es común que les pregunten sobre precios y servicios para viajar en globo o renta de cabañas.
Por el momento, Esmeralda continuará preparando los mismos platillos que le enseño doña Aleja y espera que el turismo se dinamice pronto al Pueblo Mágico de Nombre de Dios.

Reportera especializada en el área de negocios en la Comarca Lagunera desde 1993 a la fecha, tiempo en el cual se han entrevistado a empresarios de varios sectores productivos, de instituciones educativas, investigadores y de gobierno relacionados con el sector empresarial regional. El acercamiento con asociaciones civiles y ecológicas han abierto una puerta para publicar sus actividades que realizan en bien de las comunidades y de la sociedad lagunera, al igual que el desarrollo de productos artesanales y con valor agregado para su comercialización dentro y fuera del país.